Bun Boss te pone al frente de una panadería que empieza con un campo de trigo y un horno. Caminas por el trigal para cosechar, llevas la harina al molino y al horno, recoges los panes recién hechos, llenas los estantes y atiendes a la fila de clientes en el mostrador. Todo ocurre solo con caminar: no hace falta apretar botones.
Con las monedas que dejan los clientes compras máquinas nuevas, mejoras y ayudantes. Después abres una terraza con mesas y café, plantas un huerto para hacer pasteles y sumas donas y sándwiches. Más adelante puedes abrir sucursales en la playa, la ciudad y la montaña, cada una con sus reglas y bonificaciones permanentes. La panadería sigue ganando aunque no estés jugando.

























