Car Smash Simulator: Crash & Tune combina dos cosas: destrozar autos y personalizarlos. Recorres un gran mundo abierto con zonas llenas de herramientas de destrucción, como martillos gigantes, prensas hidráulicas y mega rampas, y miras cómo el daño realista arranca puertas, arruga capós y hace saltar ruedas.
Mientras exploras encuentras autos nuevos circulando por el mapa que puedes hacer tuyos y modificar en el taller: cambiar la pintura, las piezas y el aspecto completo. Tienes nitro, cámara lenta para ver los choques en detalle, reparación instantánea y distintas cámaras. Es un juego libre, sin presión, ideal para experimentar con la física de los choques.

























