Bottle Flip convierte en juego el reto viral de lanzar una botella para que caiga parada. Controlas los brazos de un personaje que agarra la botella, calcula la fuerza y la suelta para que dé vueltas en el aire y aterrice sobre una plataforma. Cada nivel tiene una zona marcada como «Win»: si la botella se queda ahí, pasas al siguiente.
Al principio basta con apuntar a una mesa amplia, pero pronto las plataformas se achican, aparecen obstáculos en el camino y la botella tiene que caer en lugares cada vez más difíciles. Todo depende de la física: un poco más de fuerza y rebota, un poco menos y se queda corta. Es un juego de precisión rápido, ideal para partidas cortas entre otras cosas.












