Horizon: Flight Into the Light es un juego de vuelo sin fin con una idea preciosa: planeas hacia un sol que se va poniendo. Vas esquivando torres blancas, recogiendo triángulos y atrapando cristales azules, que vuelven a subir el sol y te dan un impulso hacia adelante. Las sombras de los edificios, en cambio, hacen que se ponga más rápido.
Cada 3 kilómetros empieza un mundo nuevo con obstáculos distintos: rampas, bolas que ruedan, compuertas, trituradoras, molinos, péndulos y prensas. Los cristales verdes te dan saltos para superarlos. El vuelo termina cuando se acaba la luz, así que la pregunta es siempre la misma: ¿qué tan lejos puedes llegar? Es tranquilo de mirar pero exige buenos reflejos.

























