En Climb Up! eres un escalador frente a una montaña gigantesca y solo cuentas con tus dos manos. No hay botón de saltar ni de correr: mueves cada brazo por separado con dos joysticks y tienes que buscar agarres firmes para ir subiendo poco a poco hacia la cumbre, donde te espera una recompensa.
La dificultad está en las superficies resbaladizas y en los obstáculos que aparecen a medida que subes. Un movimiento apurado puede soltarte y hacerte caer varios tramos, así que el juego premia la calma y la coordinación. Es de esos retos que dan rabia y a la vez enganchan: cada metro ganado se siente como una pequeña victoria. Si te gustan los juegos de escalada exigentes, este es para ti.

























